miércoles, 29 de agosto de 2012

Cuento para el CPB

                                   EL TESORO DEL CONEJITO

Había una vez un conejito, que vivía en una cuevita en un bosque muy lejano. Un día el conejito decidió; salir a pasear un rato por el bosque y se fue saltando hasta un río para ir a tomar agua. 
Al llegar al río, el conejito se encontró con sus amigos, y los saludó muy feliz. Al verlos tan felices, les preguntó que porque estaban muy felices y ellos le respondieron que, se habían enterado de que en el bosque había un tesoro y que nadie del bosque lo pudo encontrar; y que la mayoría de los que lo quisieron buscar no la han encontrado. Él tan sorprendido al escuchar los que sus amigos le acababan decir, se interesó en ese tesoro muy valioso que hasta decidió ir a buscarlo. Todos lo miraban sorprendido de lo que el conejito quería hacer, nadie le dijo nada excepto uno de sus amigos que le dijo que el camino hacia el tesoro era muy largo.
El conejito se fue saltando contento; pasó por lo menos una hora, y el conejito se encontró con un tronco muy grande y demasiado largo y no le quedó otra que atravesarlo; agachadito como un perrito pasó por adentro del tronco no arriba porque era muy peligroso.  Al pasar ese tronco largo el conejito se tiro al piso a descansar un rato ya que era muy tarde, al rato se levanto y se fue corriendo como un rayo para no atrasarse.
Llegó a la parte central del bosque, y con que se encontró el conejito, un lago lleno de agua y se tiró de un chapuzón al agua y a nadar no más se dijo, nadó y nadó y más no paró. Al llegar al otro lado empezó a observar con atención lo que había a su alrededor. Y con que se encontró con unas ricas zanahorias para comer, de tanta hambre que tenía se las puso a comer.
Habrán pasado dos horas por lo menos, y que el conejito se fue siguiendo su camino con mucha atención de lo que podía pasar. Siguió, y siguió; y que pasó desde lejos observó una planta muy grande, y él pensando que se le iba a ser difícil pasarla; pero qué pasó se le ocurrió una idea al conejito. Con mucha velocidad de donde estaba, decidió que iba a saltar hasta tocar el gran cielo azul. De un gran salto pasó esa planta muy grande.
Ya había amanecido y el conejito no se rendía en buscar ese tesoro tan especial, uyy que hay por ahí; ahh es solo una mariposa asustado se puso el conejito temblando del miedo por esa mariposa que al pasar él se quedó quietito sin mover un solo pelito. Esta mariposa se fue y saltó lo más rápido que pudo.
Siguió su camino hasta que se encontró con una cueva grande y demasiado profunda. Él sin miedo y con valentía entró en esa cueva, en la que solo habían piedras; pero no eran cualquier piedras, eran de distintos tamaños, y más no le quedó que saltar por encima de cada una de ellas. Al pasarlas vio que en un estrecho chiquitito había algo que brillaba como un rayo, de curiosidad se le antojó pasar, como un gusanito se movió para pasar por ese estrechito tan pequeñito.
Que era lo que se encontró se preguntaran no… bueno que más da de tanto recorrer el bosque el conejito su tesoro encontró, de felicidad empezó a saltar de una pata, y se puso a bailar. Llegó a su casa; y compartió ese tesoro muy hermoso con sus amigos, pero adentro de ese tesoro decía algo, muy importante y era lo siguiente:- ¡El que el tesoro encontró mis felicidades le doy, pero no tocarlo, sin antes de comer el almuerzo rico que les han preparado! El conejito y sus amigos muy contentos con el tesoro siguieron las reglas y felices se han quedado…con el conejito y su tesoro.
Y colorín colorado este cuento se ha terminado...

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